Mercedes Barreno-Ruiz
Revista de la Sociedad Geográfica Española, nº 70 (SEP-DIC 2021); pp. 90-101
Si el clima es fundamental para el desarrollo humano y sus formas de vida, los elementos atmosféricos en un lugar y tiempo concretos -lluvias, humedad, vientos, temperatura o radiación solar- han sido determinantes para el resultado de importantes conflictos en la historia. Tanto en el mar como tierra adentro, la necesidad de conocer y predecir la evolución de estos elementos y su desarrollo a corto plazo han sido una de las preocupaciones humanas más antiguas. En cada época y lugar se han utilizado distintos medios, aunque siempre con el objetivo de prever el tiempo que hará y actuar en consecuencia. Con los medios más rudimentarios observando directamente los vientos, por el estudio de los astros, invocando a los dioses o a través de los datos recogidos en el ordenador.
