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PINACOTECA
Estudio de marina con nube de lluvia
John Constable
Año 1827
© Royal Academy of Arts, Londres
 
De esta forma tan contundente (¡a brochazo limpio!) resolvió John Constable (1776-1837) la plasmación sobre el lienzo de un intenso chubasco. Con este boceto, el pintor de nubes por excelencia llega casi a los límites del expresionismo, adelantándose casi un siglo al surgimiento de ese movimiento artístico. Gracias a la aplicación de esas pinceladas gruesas y muy empastadas, en las que domina el color negro, Constable consigue el dramatismo propio de la escena meteorológica representada. El cuadro fue pintado en Brighton, localidad costera del sur de Inglaterra donde se trasladó a vivir el artista en 1824. El delicado estado de salud de su mujer –Maria Elizabeth Bicknell (1788-1828)– motivó ese cambio de aires. Allí, junto al mar, Constable empezó a pintar marinas, prestando especial atención a la cambiante atmósfera y a los juegos de luces y sombras que se generaban tanto en el cielo como en el mar. Poniendo en práctica su particular técnica de skying, fue capturando en sus bocetos momentos únicos que le brindaban los cielos. La protagonista de este fascinante cuadro es una feroz tormenta, con sus negros y amenazantes nubarrones. De ellos se descuelgan varias cortinas de lluvia, que alcanzan la superficie del mar. Su negrura contrasta con el color blanco de los topes nubosos que aparecen en la parte superior izquierda, y con el de la ancha pincelada en diagonal, que representa un haz de luz emergiendo hacia abajo desde la nube tormentosa. La pintura logra transmitir, con eficacia, la explosividad que caracteriza a los fenómenos tormentosos y que con frecuencia nos sobrecoge. Todo el mérito es de Constable y de su original técnica pictórica.
 
© José Miguel Viñas
 
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