Puedes
seguirme en
PINACOTECA
Lumen in coelo
José María Velasco
Año 1892
© Museo Nacional de Arte de México
 
Uno de los mayores empeños de los paisajistas es plasmar en sus lienzos la luz difusa que emana del cielo cuando está despejado, a lo sumo salpicado de algunas nubes de algodón. El azul celeste es la principal fuente de luz en la pintura de paisajes; un motivo recurrente en muchos de ellos. En el caso que nos ocupa, y a pesar del título de la obra (Lumen in coelo, que traducimos del latín al español como “Luz en el cielo”), el pintor mexicano José María Velasco (1840-1912) sitúa esa luz a lo lejos, en el horizonte, una luz con una fuerte carga simbólica, que contrasta con los oscuros nubarrones que dominan la escena, un cielo amenazante de tormenta, que se abate sobre el rebaño de ovejas. El tratamiento de la luz llevado a cabo por el artista para ejecutar este cuadro es sencillamente magistral, ya que retrata a la perfección esas grandes diferencias lumínicas que tienen lugar bajo este tipo de ambientes pre-tormentosos. La línea del horizonte tan baja, marcando aproximadamente el tercio inferior del lienzo, recuerda el recurso pictórico usado por los paisajistas holandeses del siglo XVII para dar importancia al cielo sobre la tierra en sus obras. La influencia que el también paisajista Eugenio Landesio (1810-1879) ejerció en Velasco –su discípulo más brillante–, tiene su reflejo en el citado detalle de la posición de la línea del horizonte, pues encaja con su recomendación para que los paisajes retratados sean agradables a la vista. Aparte de los aspectos puramente técnicos, bajo el paraguas de una escena típica del mundo rural se esconde la temática religiosa. Velasco con este cuadro está ilustrando el conocido relato bíblico de la parábola del Buen Pastor. La tormenta simboliza el mal (las tinieblas), las ovejas a las personas y el pastor a Dios o Jesús. Él es el encargado de salvar a la oveja descarriada, la que según la parábola se quedó sola y perdió, cuando el rebaño echó a correr al asustarse por la tormenta.
 
© José Miguel Viñas
 
Permitida la reproducción total o parcial de este texto, con la única condición de que figure el nombre del autor y la fuente: www.divulgameteo.es