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AULA ABIERTA
Los frentes

No fue hasta la década de 1920, cuando una extraordinaria generación de meteorólogos afincados en Noruega, estableció las bases de la Meteorología Moderna. Para ello concibieron, entre otros, el modelo conceptual de frente que, algunos años más tarde, gracias a los hombres del tiempo de TV, caló en la sociedad. A pesar de referirnos a los frentes con relativa frecuencia cuando hablamos del tiempo, merece la pena dedicar unas líneas a ellos en esta Aula Abierta.

Fue el meteorólogo noruego Jacob Bjerknes el que llamó frentes a las superficies de discontinuidad que separan las diferentes masas de aire que evolucionan en torno a un ciclón extratropical –lo que popularmente conocemos como “borrasca”-, distinguiendo entre frentes fríos y cálidos, amén de las llamadas oclusiones. La analogía con los frentes de batalla durante la I Guerra Mundial, y sus largas líneas de trincheras, fue lo que llevó a Bjerknes a utilizar la palabra “frente” para identificar a la zona de separación entre dos masas de aire, de manera parecida a cómo una línea de trincheras marca la separación entre los dos ejércitos enemigos.

Pensando en las borrascas que comúnmente nos afectan, la mayoría de ellas son frontales y llegan por el Atlántico hasta la Península Ibérica. Según van evolucionando a lo largo del llamado “frente polar”, fuerzan al aire frío procedente del Norte a empujar al aire cálido del Sur, formándose los diferentes frentes en las zonas de separación de las masas de aire. Los sistemas frontales viajan hacia el Este empujados por los llamados westerlies, que son las corrientes del Oeste que dominan en latitudes medias o templadas.

El frente frío se forma cuando una cuña de aire frío obliga a ascender de forma brusca el aire cálido situado por delante. Las nubes de este frente son nubes de desarrollo vertical, con frecuencia tormentosas, que alcanzan una gran altura y que dan lugar a intensos chubascos. La masa de aire frío que empuja al frente suele despejar total o parcialmente los cielos tras él, provocando un acusado descenso de temperaturas debido a la entrada de vientos de componente Norte. El frente cálido, situado por delante, se forma como consecuencia del deslizamiento de una masa de aire cálido sobre el aire frío. Dominan en este caso las nubes de tipo estrato, de gran extensión horizontal, y la lluvia, de aparecer, es de carácter más débil, pero más duradera.

En los sistemas frontales asociados a borrascas, es bastante habitual que el frente frío –el que va por detrás– avance a mayor velocidad que el cálido, situado en la parte delantera. La causa de esto reside en el mayor empuje del aire frío de la parte trasera con respecto al que tenemos por delante del frente cálido, que es mucho más estático. Inicialmente, ambas masas de aire frío están separadas una cierta distancia, pero según van evolucionando los frentes frío y cálido, se van acercando hasta entrar en contacto en la parte más cercana al centro de la borrasca. Dicha unión da como resultado a una oclusión, pero ésta puede ser fría o cálida en función de cuál de las dos masas de aire frío –la delantera o la trasera– sea más fría.


© José Miguel Viñas

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