La degradación del permafrost (terreno permanentemente helado) como consecuencia del calentamiento global, está provocando una pérdida de cohesión de las rocas en laderas montañosas situadas en el Ártico, que está amplificando allí los temblores de tierra. A esta conclusión ha llegado un estudio científico que se comenta en esta entrega. También se habla de la panza de burro, tan habitual en Las Palmas de Gran Canaria.
